Crisis del Sistema Jubilatorio Público-Prof. Guillermo Sandler.

Introdución 

En el período 1881/1889 el Canciller Otto von Bismarck estableció una legislación social que luego se universalizó mediante leyes sobre seguro por enfermedad, seguro por accidentes y seguro a la vejez a la edad de 60 años. Ese límite de edad se tomaba como referencia porque la esperanza de vida promedio a  fines del siglo XIX estaba -según el país- entre 50 y 60 años y de allí se originó lo que se llamaría pirámide demográfica para el cálculo del aporte que debían realizar el obrero y el patrón para financiar al futuro jubilado. La cuenta era muy sencilla: mayoría de obreros de la clase activa  financiarían a unos pocos de la clase pasiva.

Los avances de la medicina, en la salud, en la alimentación, en las condiciones de trabajo y otras relaciones sociales hicieron que la esperanza de vida se incrementara en los últimos 50 años en casi todos los países. La esperanza de vida promedio en nuestro país está alrededor de 76 años. Cada vez  hay más personas que  llegan a los 80 o más años de vida. El ex Presidente  americano Bill Clinton hablaba que se superaría  los 100 años de vida.

Esos hechos han transformado la pirámide demográfica en un trapecio de base menor. Actualmente n trabajadores en actividad y empresarios que aportan para el mantenimiento de n + m trabajadores pasivos que hacen inviables el sistema jubilatorio público como lo implementó Bismarck. En Alemania hace más de 15 años vienen estudiando el cambio de financiamiento y lo único que han logrado es incrementar la edad del trabajador activo por etapas hasta la edad de 67 años.

En nuestro país en la década de los 90, el 22 de setiembre de 1993 se sancionó la ley 24.241 que permitió desdoblar el sistema de jubilaciones y pensiones en un componente público de reparto y otro privado de capitalización. El sistema funcionó y llegó a tener 11 millones de afiliados. Como todo proceso innovativo requería ciertas correcciones especialmente en cuanto a las comisiones que cobraban las AFJP.  Mediante la ley 26.425 del 20 de noviembre de 2008 se eliminó el sistema de capitalización.

Análisis del Gasto Previsional  en el Proyecto de Ley de Presupuesto 2021  

El motivo del presente informe surge porque  en el periodismo televisivo y radial e incluso en el ámbito académico con liviandad se sostiene que el gasto que implica el financiamiento de las prestaciones previsionales (jubilaciones, pensiones y retiros) supera el 67,7% del Presupuesto de la Administración Nacional. Trataremos de mostrar si eso es correcto o incorrecto.

El Mensaje en el texto de Proyecto de Ley de Presupuesto de la Administración Nacional – Ejercicio 2021 fija en su artículo primero que el gasto total asciende a 8.394,9 billones de pesos (Art. 1º.).

El Mensaje clasifica el gasto por Finalidad y Función de la Administración Nacional en la página 102. En la página 109 la Finalidad Servicios sociales. En la página 113 la Función Seguridad social y en la página 114 la Producción pública en unidades de personas a atender. Esa clasificación del gasto significa la naturaleza de los servicios que ofrece el Estado nacional. En nuestro caso la  Función Seguridad social  se compone de transferencias destinadas a prestaciones previsionales (jubilaciones, pensiones) pero también asignaciones familiares, atención ex cajas provinciales, pensión universal para el adulto mayor,  pensiones no contributivas, pensión ex combatientes, etc. Todo esto no tiene nada que ver con aquellas personas que  han realizado  aportes y contribuciones durante su vida laboral para recibir una jubilación de acuerdo a sus aportes y contribuciones.

La Función Seguridad social cuenta con un monto de 3.981,7 billones de pesos que representa un 47.4 % del gasto total, pero -como veremos- el monto del Programa 16 Jubilaciones y pensiones asciende a 2704,1 billones (32,2% del gasto total y no 67,7% como se repite sin fundamento alguno). Los 8 Programas restantes de la Finalidad tienen un gasto de 1.291,5 billones de pesos (15,4% del gasto total) son subsidios que discrecionalmente otorga el Estado nacional.

En Producción pública a satisfacer durante el ejercicio 2021 estima que en materia de jubilaciones y pensiones la cantidad de personas a atender asciende a 6.985.257 mientras que personas por invalidez laborativa llegan a 1.032.147 personas cuando históricamente alcanzaba a 185.000 personas (Mensaje Ley de  Presupuesto 2000); prestaciones otorgadas por legisladores 55.618;  ex combatientes y ex presos políticos 28.074; asignación universal por hijo 4.363.205: asignación por embarazo 170.105; pensión universal para el adulto mayor 208.016 y otros más.

En los ANEXOS Fascículos Jurisdicción Entidad – Planilla detalle Jurisdicción Entidad figura el Ente 850 Administración Nacional de la Seguridad Social (página 7 del Anexo). El Ente 850 consta de 9 Programas pero sólo el P 16 Prestaciones previsionales se destina a jubilados y pensiones con un presupuesto de 2.704,1 billones de pesos. El resto de los 8 Programas  un gasto de 1.291,5 billones de pesos (15,4% del gasto total).

Finalmente el porcentaje de 67,7% surge de relacionar el Programa 16 Prestaciones previsionales  (jubilaciones y pensiones) 2.704,1 billones de pesos  con el gasto total de la ANSES de 3.995,6 billones de pesos que no refleja el verdadero costo de la clase pasiva. Es fundamental y necesario contar con estos datos al diseñar un modelo de indexación y tomar decisiones para que los jubilados y pensionados no pierdan valor adquisitivo de lo que perciben legal y legítimamente.

Hemos querido explicitar con más detalle lo que habíamos escrito brevemente en una versión anterior ante el pedido de algunas personas interesadas sobre el tema y asimismo nuestra preocupación por la superficialidad con que se maneja el periodismo (y no sólo el periodismo) sobre temas tan complejos que gravitan sobre sectores importantes de la sociedad argentina.

En el Mensaje 2021 existen otras partidas que son mucho más fácil de eliminar como son las Transferencias al sector privado y público que representan 2.494, 7 billones de pesos o  gastos tributarios 995.798,7 millones de pesos (2,64% del PBI) o los  gastos figurativos por1.619,0 billones de pesos u otros gastos y no pretender reducir parte del déficit público  por el lado de las jubilaciones y pensiones de la clase pasiva. 

Prof. Guillermo Sandler, Buenos Aires, 15  de noviembre de 2020.

Email: guillermosandler@hotmail.com

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