Encajarse en el asfalto. Por Yayo Hourmilougue.-

Prohibir las clases ha sido un error. Mas por producto de la contienda política, que de la lectura de datos concretos o el consecuente análisis de gran parte de la sociedad, con el agregado de unos cuantos gobernadores que no han compartido la medida. Y siguen sin hacerlo. Casi 60% de los ciudadanos del país, se han opuesto a la interrupción de las clases. Solo poco más de un 30% la acepta.

Los alumnos en burbuja junto a los docentes no han generado tanto contagio. Antes, hubieran intentado una necesaria labor de cuidado y distancia sobre los padres, quienes dejan a sus hijos en cada escuela y regresan a buscarlos. Un poco más de organización en cada vereda hubiera sido un paliativo más procedente.

Irracional es la noche y la juventud, incluido cada adulto irresponsable. Las canchas de futbol 5 o 7, continúan reuniendo tipos que desde la tarde hasta altas horas transpiran la camiseta insultándose por cada resultado. Lo veo en el AMBA. Y los Casinos han ganado la pulseada.

Tras el “relajamiento del personal de Salud”, #RelajadosLasPelotas y cada disparador contestatario de los mismos integrantes de la Salud Publica, con el agregado presidencial de un posterior intento de corrección qué, como si fuera poco involucró luego a la Salud Privada, “llega el bono de 6500 pesos” por tres meses, lo que se lee como una actitud enmendadora del error. Pero hay algo que no se escapa al común denominador ciudadano, ni al Periodismo Ciudadano de cada Red; Sueldos bajos en la Salud Publica, y un bono muy inferior a planes, que en muchos casos lo recibe gente que no trabaja, y que se convierte en un gran planteo de dimensiones contundentes.

Aquí es donde visualizamos que el buen propósito del Ministro de Bienestar Social, Daniel Arroyo, aun no queda plasmado en resultados, en tanto ha innovado en crear una cultura de trabajo que conlleva un lento y pesado proceso. Ningún Peronismo del 2000, menos aún el Macrismo alentaron propósitos similares en los hechos.

Arroyo tiene buenas intenciones. A contramano, un Twist de una Ministra, donde se leía  ‘Mamarracho jurídico’ se queda corto para este genocidio” ante la decisión judicial de mantener abiertas las escuelas, y que fue inmediatamente borrado, anexó un error incorregible.

Existen agregados exasperados y crispados; Que el Gobernador Bonaerense haya dicho en una de sus últimas exposiciones que el Covid19 comienza en Caba, de ahí se extiende al Amba, luego a la provincia de Buenos Aires y tras ello al resto del país es un disparate, más originado por un odio aparente que por visión y cordura, un “fa musical” ausente de reflejos políticos indispensables, y de continuismo demoledor cuando se escuchó también; “El epicentro de la segunda ola es CABA”, o aquello de “Es repugnante que se use a la Justicia para perjudicar a los que tienen que ser cuidados”. Un vocabulario a la defensiva, áspero y detonador.

Tanta presión sobre un primer mandatario, directa o indirectamente, nunca es buena.

Insisto, “Es como que el oficialismo en el poder, en los máximos niveles, estuviera trabajando electoralmente para Larreta, ¿no? ¡Más manos no le pueden dar!

A eso agreguemos una Depresión económica (-9,9%). Un Desempleo 11% (-1 M empleos). Un  Déficit fiscal 8,5% (récord 40 años). El Riesgo país de 1.600, una Emisión récord ($2 B) RRII -USD 5.000 M (Netas ≈ 0), un Dólar +50% (brecha 60%), una Inflación de 4,8% (75% anualizado), una Pobreza del 42%, +3,1 M personas, (Datos de Esteban Domecq), lo que cifras más, cifras menos, está comparativamente en el radar de muchos otros economistas, y no deja demasiado espacio para un puñado de expectativas positivas en 2021.

Neuquén forma parte del país, es el lugar dónde salud pública y sector energético paralizan la provincia con un gran peligro de extender el conflicto a buena parte del territorio, tema que adelantamos aquí hace casi un mes.

Un año electoral de medio término.

La contienda electoral no puede cruzar la pandemia dejando tanta herida política. Para eso, ya está la Pandemia real.

No corregir errores, vacía la credibilidad que existió en algún octubre pasado. Los errores no reconocidos despojan cualquier credibilidad.

Y es la credibilidad el valor sustancial que hace al gobernante antes que al gobernable.

Aun así, el Gobierno cuenta con un tercio del electorado llegando a finales de este mes de Abril (Giacobbe & Asociados).

La paja y el trigo siempre han sido diferentes. Diferenciarlos, sería lo más apreciado por la sociedad hoy, antes que Política y Covid19 sean la misma cosa.

Aunque para los funcionarios en puja este ritmo de decadencia sea tan natural como una estrategia de supervivencia en sus cargos, para la Gente, conocedora de estos ensambles de pugilatos crónicos en cuadriláteros chicos, se trata de más deterioro propio.

Un gobierno se desgasta, no tanto cuando la gente ya no cree, sino cuando esa Gente se ha desgastado aún más con cada Mandato desde hace tiempo y, ninguna renovación, siquiera parcial, viene a sustituir todo lo conocido.

Los hacedores de política, todos, considerando tanta riqueza argenta, “se están encajando en el asfalto”.

Faltaba el fallo de Esteban Furnari, y hace minutos, apareció. Sigue la decisión de La Corte Suprema.

Crédito Imagen Portada Pinterest.-

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