El Mito de Prometeo- Tercera y última parte-Por Susana Zadoff.

Al día siguiente, subió al monte Olimpo y, sin que nadie lo viera, acercó una pequeña astilla al carro de fuego de Helios y la guardó en una cáscara de nuez.

De regreso a la Tierra, encendió con aquella astilla una antorcha y se la regaló a los hombres para que pudieran calentarse de nuevo. Pero, cuando Zeus vio desde el Olimpo que el fuego volvía a arder en la Tierra, su furia no tuvo límites.

Prometeo lo había vuelto a engañar, transgredió las normas establecidas y el orden del poder, lo desautorizó y dejó en ridículo frente a la humanidad, ¿sería de algún modo una lucha por el poder, donde los protagonistas fuesen el narcisismo y la omnipotencia de nuestra compleja naturaleza psíquica humana?

La reacción de Zeus fue inmediata, mandó que encadenaran al titán a unas de las montañas del Cáucaso, cerca del Mar negro. Allí, el titán pasó miles de años sin poder moverse, soportando a cielo abierto el frío intenso de la noche y el calor asfixiante del día. Cada mañana, Zeus enviaba una feroz águila al Cáucaso para que le comiese el hígado a titán,y cada noche el hígado se regeneraba por sí mismo, para que el águila pudiese devorarlo de nuevo al amanecer. La vida de Prometeo, se convirtió en un auténtico infierno, pero Zeus siempre pensó que el castigo era justo, pues no había falta más grave que engañar a los dioses. Hasta que un día, Hércules, hijo del dios olímpico supremo, pasó por allí y se compadeció del titán, entonces mató al águila y lo desencadenó. Como Zeus amaba a su hijo lo perdonó, y le dio la libertad a Prometeo obligándolo a llevar durante toda la eternidad un anillo en el que se erigía un trozo de la roca a la que tan terriblemente había estado encadenado. De este modo quedó establecido que desafiar y enfrentar a la autoridad, tiene sus consecuencias,

El mito de Prometeo siempre ha estado ligado al de la creación del ser humano. El fuego que robó a Zeus y otorgó a la raza humana sirvió no solo para calentar, iluminar y cocer el alimento, sino como símbolo del conocimiento y la prosperidad.1
Prometeo desafió a la autoridad de los dioses, les enseñó a los seres humanos a no creer ciegamente en la divinidad; robó el fuego a las deidades para llevarlo a los pobres mortales y por eso dió origen a la ciencia y al progreso, así como también a la rebeldía y a la libertad.

Carl Jung contempla los mitos como expresiones del acontecer anímico inconsciente, descifrándolos para el hombre moderno como búsqueda de sentido para la vida, los interpreta como imágenes arquetípicas esenciales con un significado específico que ha conservado toda su validez hasta el día de hoy. 

¿Qué formas adoptará en nuestra realidad actual el significado del Mito de Prometeo? 

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