ARTEMISIA GENTILESCHI- Por Susana Zadoff-

Hoy les presento a Artemisia Genteleschi, esta pintura fue un encargo del sobrino de Miguel Angel Buonarrotti, en ella muestra su bello rostro, como en la mayoría de sus obras que tienen como protagonista a figuras bíblicas femeninas. Su obra está atravesada desde una nueva perspectiva: la de una mujer, que reivindica su género.

Artemisia nació en Roma, el 8 de Julio de 1593 y fue la hija mayor del pintor Orazio Gentileschi, uno de los grandes representantes de la escuela romana de Caravaggio. Artemisia fue introducida a la pintura en el taller de su padre, y mostró más talento que sus hermanos. Aprendió dibujo, cómo empastar los colores y dar brillantez a los cuadros. Los primeros pasos artísticos de Artemisia siguieron el estilo de su padre y la escuela romana, pero los temas de su obra fueron diferentes, se abocó a temas históricos, y religiosos Las figuras femeninas poseen una actitud de coraje, fuerza física y moral, aguerrida, sufrida, víctimas, heroínas como Judth  Betsabé Lucrecia, Susana, Cleopatra, María Magdalena. A los diecisiete años pintó su primera obra,: Susana y los viejos.  El acceso a la enseñanza de las academias profesionales de Bellas Artes era exclusivamente masculina, y por consiguiente le estaba prohibido, por ello  su padre le dio un preceptor privado, Agostino Tassi.  Artemisia tenía diecinueve años y lamentablemente un escándalo marcó su vida. Tassi la violó en 1612. Al principio, él prometió salvar su reputación casándose con ella, pero más tarde renegó de su promesa, pues ya estaba casado, y Orazio lo denunció ante el tribunal papal. La instrucción, que duró siete meses, permitió descubrir que Tassi había planeado asesinar a su esposa, cometió incesto con su cuñada y había querido robar ciertas pinturas de Orazio  Gentileschi. Artemisia fue violada, engañada y denigrada por Tassi.

Del proceso que siguió se conserva documentación exhaustiva, que impresiona por la crudeza del relato de Artemisia y por los métodos inquisitoriales del tribunal. Ella fue sometida a un humillan   te examen ginecológico y torturada cruelmente.

Podemos conceptualizar desde el psicoanálisis freudiano, que Artemisia pudo sublimar la escena traumática y el padecimiento por su desigualdad como mujer, La sublimación es un mecanismo de defensa ligado a lo inaceptable para el Yo, que reconduce o encauza impulsos autodestructivos o violentos hacia acciones productivas y creativas.. Como ejemplo destaco su obra icónica: La pintura Judith decapitando a Holofernes que se exhibe en la Galería de Uffizzi en Florencia impresiona por la violencia de la escena que representa, y ha sido interpretada como un deseo de venganza por lo que ella había sufrido. Esta obra está considerada su obra maestra.  Ella pone sus mismos rasgos en el rostro de Judith, atribuyendo a Holofernes los de Tassi. La oscuridad y gráfica violencia de esta obra, la frialdad con que Judith decapita a Holofernes, se atribuyen a su violación y al proceso humillante que le siguió. En las telas de Artemisia, los rasgos faciales de las hermosas y enérgicas heroínas que allí aparecen tienen un parecido al rostro que aparece en sus retratos o autorretratos.

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